1114
El truco está en contarlo sin parecer un completo idiota… …Y, bueno, no estaría mal. Porque no se trata más que de compartir algo peculiar. Bastante interesante, para qué andarnos con medias tintas. O eso creo. La cosa empezó el viernes de la semana pasada. Era 30 de enero. Poca luz, abrigo para el frío, el cielo irregular. Había salido a dar una vuelta y me acerqué a echar una bonoloto por aquello de si a la suerte le había cambiado el humor y le daba por sonreírme, que falta nos anda haciendo. Como diría aquel personaje de Arturo Fernández: “Canino, chatín, ¡ando canino…!” Total, que mientras la máquina imprime la combinación aleatoria de rigor me fijo en un décimo de lotería nacional expuesto ahí, colgado de su línea de alambre; uno para el sorteo del día siguiente, sábado 31 (la parte de arriba de la cuesta del mes de marras). “11104”. Que me digo a mí mismo: “…Mira qué número tan majo”. Y pico....