La especialización constriñe las posibilidades de encontrar trabajo.
Y eso es exactamente lo que hace. Vivimos en un sociedad que organiza las actividades profesionales dentro de marcos estrictos. Actualmente, lo primero que se te pide como candidato a muchos, muchos, muchos trabajos interesantes es un título académico de algún tipo. Soy un buen redactor; pero no puedo acceder a un trabajo en una revista, un periódico o una emisora de radio o televisión porque no he estudiado periodismo. Me tocó ser parte del personal de la biblioteca de alumnos y de la de mandos durante aquel año de mi servicio militar... Y luego he sido el encargado de la biblioteca en varios coles en los que ejercí como maestro de primaria. Compraba libros, les daba de alta, ponía tejuelos, reparaba, prestaba, recogía, devolvía las obras a su lugar en los estantes y usaba el programa de gestión (el ABIES de marras), preparaba y llevaba a cabo actividades de animación a la lectura... Da igual: hoy día no me puedo presentar a un trabajo de bibliotecario porque no...