El indignado.
Hoy le he pedido a Dios que me matara. Dos veces. Pero nada. Y no, no estoy enfermo. Lo que estoy es harto, hastiado. A no poder más. He sido educado, conste. Se lo he pedido por favor . Y lo he planteado de una forma muy clara: "Mira, me tumbo un rato... Y en cuanto me duerma, es tan simple como que no vuelva a despertar. Sin dolor, sin miedo, sin angustia. Ya está. Una salida fácil, ¿ves?". Por que me tocara algo de suerte (o de mínima consideración) por una vez en la vida. Sí: por una vez, no pagar sin necesidad. Pero claro... Supongo que es más divertido de la otra forma. "Déjalo que se reconcoma. Déjalo que siga sufriendo. A ver qué se le ocurre. Igual hasta nos sale con algo interesante, no sería la primera vez..." He pasado un montón de horas... Iba a decir "sombrío", pero no ha sido sólo eso (sí, yo le pongo tilde a "sólo" cuando se refiere a "solamente". Que os zurzan). L...